Un pensamiento de pequeña

Por: Anónimo
Profesor/Asesor: Genaro Martell
Fecha de creación: Diciembre 2024

Gracias al psicoanalista y filósofo austriaco Sigmund Freud, ahora he desarrollado un poco más mi pensamiento con bases más sólidas.  Ya que cuando de pequeña llegó a mí la etapa de preguntarme constantemente por todo, y del porqué de las cosas son así, siendo que mis padres no me podían explicar todo, pues tampoco es que tuvieran respuestas convincentes para mí. Una de estas dudas era ¿por qué la religión existe?, y no sólo viéndolo desde la conquista, sino desde el ¿por qué está? Yo consideraba que era como una especie de “mantener un orden, donde las personas no hagan mal”.  Sin embargo, pude encontrar consuelo en Freud y su obra El porvenir de una ilusión (1927), donde afirma que “La religión es una ilusión, pero no por eso es menos eficaz para alcanzar sus objetivos” (p. 34). Sosteniendo que la religión es una forma de “neurosis colectiva” que surge de la necesidad humana.

Para mí, esto resultaba en un pensar un poco más aceptable. Pero de aquí se desarrollaba en una nueva pregunta, ¿por qué será que nuestra psique se inclina a desarrollar una creencia que escapa de lo tangible?  Pues retomando lo dicho por Freud, se podría decir que se debe a una defensa inconsciente, que nos hace inclinarnos a aquello que nos resulte más placentero.  En mi ejemplo de duda, indagué sobre la pregunta de la religión, pero bien es posible encontrarnos con cientos de ejemplos parecidos, en los cuales vemos lo creído como “moralmente aceptado”, o “políticamente correcto”, siendo que al final, son acciones derivadas de nuestras meras costumbres. Dichas costumbres las aceptamos únicamente por la tradición familiar, derivada de nuestra zona de confort, y a su vez de la compañía de nuestros padres, lo que principalmente llamaría Freud como un “complejo de Edipo”. Pues  es debido a la necesidad de protección paternal que desarrollamos, dichas costumbres.

Sin embargo, ¿realmente creemos en ello o es únicamente una adopción del comportamiento, únicamente por ser lo más cómodo para nuestra zona de confort?  Debo decir que ha este punto el conflicto deriva muchas veces en una “crisis de identidad”,  que según Erik Erikson se define como “proceso de cambio de estructuras operacionales o un estancamiento en el mismo” (1959) , según su colección Identidad y ciclo de la vida. Artículos seleccionados.  Dicha crisis es resultado de un fracaso de descubrimiento de uno mismo, ¿y cómo no sería así? Siendo que constantemente se le es adiestrado a uno desde la infancia a inclinarse por deseos y creencias no propias, pero familiar, política y socialmente aceptadas. De las cuales finalmente resultan en una cacofonía de aprendizajes y apropiaciones éticas y estéticas, por únicamente dar el placer social de seguir un “camino recto”.

Sí, la religión ofrece un sentido a esa necesidad humana, aliviando esa ansiedad de darle un propósito a la vida, al compartirse creencias y valores, a su vez ofreciendo consuelo y protección a la incertidumbre del miedo a la muerte, buscando también explicar el cómo del origen del universo.  Desde una manera colectiva,  se puede ofrecer la oportunidad de compartir creencias y valores, por la necesidad social; sin embargo, se llega a limitar la individualidad debido a los conflictos internos, haciendo que se generen divisiones dentro del mismo grupo. Siendo que estos conflictos son únicamente resultado de una apropiación cultural, en la que nuestra identidad realiza un eco de manifestación, demostrando que aunque la visión y cultura sea colectiva, nuestro consiente es particular, dándonos un valor individual digno de respeto.

En conclusión, la psique humana puede desarrollar mecanismos de defensa para protegerse en momentos de crisis, en lo cual la fe ofrece ese consuelo, siendo un refugio en tiempos de dolor o de dificultad, y también ofrece un sentido de pertenencia, de una identidad compartida, una comunidad.

BIBLIOGRAFIA

Freud, S. (1927). “El porvenir de una ilusión”. (Traducido por José María Valverde). Editorial Acceso. Erikson,  E. H. (1959). Identidad y ciclo de la vida de la vida. Artículos seleccionados. (Traducido por J. A. Rodríguez). Editorial Crítica.

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